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El primer virus de la historia: Creeper y el nacimiento del primer antivirus. ¿Qué nos enseña hoy sobre ciberseguridad y automatización?

La historia de la ciberseguridad es mucho más antigua de lo que muchas empresas creen. Antes de que existieran el ransomware, los ataques automatizados o el malware moderno, ya había programas capaces de moverse por redes, replicarse y comprometer sistemas. Todo comenzó en 1971 con Creeper, considerado el primer virus informático, y con Reaper, el primer software creado para eliminarlo… es decir, el primer antivirus.

Entender este origen es clave para comprender por qué las amenazas han evolucionado tan rápido y por qué las empresas hoy necesitan ciberseguridad automatizada, monitoreo constante y herramientas modernas como Trython, el módulo de NESS para pentesting automatizado y diagnóstico de vulnerabilidades.

 

Creeper: el primer virus informático de la historia (1971)

 

En 1971, Bob Thomas, de BBN Technologies, desarrolló un experimento para demostrar que un programa podía moverse a través de una red. Así nació Creeper, un software que se ejecutaba en equipos DEC PDP-10 conectados a ARPANET, la red precursora de Internet.

Aunque Creeper no era malicioso, sí demostraba las capacidades que años después serían aprovechadas por los cibercriminales:

  • Se autorreplicaba y saltaba de un equipo a otro.

  • Mostraba el mensaje: “I’M THE CREEPER: CATCH ME IF YOU CAN!”

  • Se eliminaba de la máquina anterior al moverse a la siguiente.

  • No dañaba datos, pero generaba inestabilidad y demostraba una vulnerabilidad fundamental de la red.

Es decir, fue el primer modelo de lo que hoy conocemos como gusano informático.

Este hito marcó el inicio de todo: si un programa podía moverse solo, también podía volverse peligroso.

 

Reaper: el primer antivirus de la historia (1972)

 

Al poco tiempo, Ray Tomlinson —sí, el creador del email— desarrolló Reaper, un programa capaz de:

  • moverse por ARPANET,

  • identificar copias de Creeper,

  • y eliminarlas automáticamente.

Reaper fue literalmente el primer “cazador digital”. Un antivirus autónomo, creado para detener un virus autónomo.

Este enfrentamiento entre Creeper y Reaper no solo representa el primer “ataque y defensa” de la historia digital, sino que también muestra un patrón que continúa vigente:
cada nueva amenaza obliga a crear herramientas más avanzadas y más automatizadas.

 

Qué nos enseña esta historia sobre la ciberseguridad moderna

 

1. Las amenazas evolucionan más rápido que los controles manuales

 

Desde Creeper hasta el malware impulsado por IA, los ataques se vuelven más complejos y veloces. La ciberseguridad tradicional basada en revisiones manuales ya no basta.

 

2. La respuesta debe ser automática y en tiempo real

 

Si el primer virus de la historia ya requería un “cazador” automatizado, imagina los ataques actuales:

  • ransomware que se despliega en minutos,

  • ataques de fuerza bruta automatizados,

  • bots que buscan vulnerabilidades constantemente.

De ahí la importancia de contar con soluciones como Trython, que permiten a las empresas realizar pentesting automatizado, identificar vulnerabilidades reales y recibir recomendaciones inteligentes sin esperar a auditorías manuales.

 

3. La seguridad es un proceso continuo, no un evento

 

Creeper saltaba de máquina en máquina. Hoy los ataques hacen lo mismo a escala global.
Por eso, la ciberseguridad moderna depende de:

  • monitoreo en tiempo real,

  • detección temprana,

  • respuesta automatizada,

  • inteligencia artificial aplicada a la seguridad.

 

Cómo conecta esta historia con NESS y Trython

 

El objetivo de Reaper fue claro: detectar, analizar y eliminar una amenaza sin depender del usuario.

Hoy, esa filosofía sigue viva en NESS:

 

Trython automatiza pruebas de seguridad

 

Realiza pentesting continuo para encontrar vulnerabilidades antes que los atacantes.

 

Evalúa la infraestructura en tiempo real

 

Tal como Reaper, se mueve de forma autónoma por la infraestructura digital.

 

Recomienda acciones inteligentes

 

Gracias a IA, analiza riesgos y propone soluciones priorizadas.

 

Permite anticiparse, no reaccionar

 

En un mundo donde los ataques se automatizan, la defensa también debe hacerlo.

 

Conclusión: de Creeper a la ciberseguridad moderna

 

El primer virus de la historia fue solo un experimento, pero cambió para siempre la forma en que entendemos la seguridad digital.
Hoy, las empresas enfrentan amenazas mucho más avanzadas, rápidas y automatizadas. Por eso, herramientas como Trython son esenciales para mantenerse un paso adelante.

Creeper mostró el problema.
Reaper mostró la solución.
NESS lleva esa evolución al presente.

 

Conoce cómo Trython puede ayudarte a detectar vulnerabilidades, automatizar el pentesting y fortalecer tu ciberseguridad antes de que ocurra un ataque.

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